La palabra lesión es una de las más temidas por los deportistas. Lesión significa parar, es decir, dejar de hacer deporte y eso a los atletas no les gusta. Por eso buscan soluciones rápidas y eficaces que les ayuden a atajar el problema cuanto antes para volver a los entrenamientos.

Una onda de choque es una onda acústica o sónica corta y rápida que se aplica sobre el foco de la lesión, es decir, sobre la localización del máximo pico de presión acústica positiva.

Estas ondas pueden ser generadas de diferentes manera: A través de bobinas electromagnéticas, electrohidráulicas o piezoeléctricas, en el caso de las ondas de choque focales; y a través de la colisión de cuerpos sólidos, en el caso de las ondas de choque radiales.

En ambos casos, las ondas generadas en el dispositivo son proyectadas sobre la zona a tratar y a su paso a través de los tejidos provocan una serie de respuestas biológicas. Así, entre otros efectos, el tratamiento aumenta la proliferación de factores de crecimiento, el aporte sanguíneo y el oxígeno en los tejidos tratado, lo que facilita las condiciones necesarias para la regeneración de los tejidos y la mejoría de sus propiedades viscoelásticas.

¿Para qué tipo de lesiones está indicada?

Están indicadas para un elevado número de lesiones deportivas, como:

Patologías musculoesqueléticas

Tendinopatías con o sin calcificación

Fascitis plantar

Muy habitual entre los corredores y en deportistas que someten las articulaciones a un elevado impacto, han demostrado ser muy eficaces, contando incluso con la aprobación de la FDA Norteamericana

Síndrome de dolor miofascial o miopatías

Además, por su efecto positivo sobre la elasticidad de la fibra muscular, las ondas de choque también se usan en:

Sobrecargas musculares

Contracturas

Cicatrices fibrosas de roturas musculares

Cualquier tipo de lesión muscular que curse con alteración de su elasticidad

¿Cuantas sesiones son necesarias?

El número de sesiones dependerán del tipo de lesión. En las lesiones leves y con poco tiempo de evolución bastarían 2 o 3 sesiones, mientras que en otras más complejas, como las tendinopatías más severas, se podrán necesitar entre 5 y 8.

En el caso de las fascitis plantares, podrán resolverse entre 3 y 5 sesiones. la frecuencia de las sesiones será de una por semana, al menos en las tres primeras; pudiendo espaciarlas hasta los 10 días.

Ondas de choque o cómo tratar lesiones de forma no invasiva